No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Más chulo que un ocho.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Buena crianza no pierde punto.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
A ese andar, llévalos mi baca.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Dame venta y te daré cuenta.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
No lo hurta, lo hereda.
Ni raja, ni presta el hacha.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El que no corre, vuela.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Cada tonto tiene su manía.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Al perro muerto, échale del huerto.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
De petaca ajena, la mano se llena.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Quien boca tiene a Roma va.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Mucho tocado y poco lixo.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Se te cayó e cassette
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.