Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Febrerillo, mes loquillo.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Ni lava ni presta la batea.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
El buen vinagre del buen vino sale.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
Al pan pan y al vino vino.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
El que muda de amo, muda de hado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Dame pan y llámame perro.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Chiquita, pero matona.
El perfume bueno viene en frasco chico
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Lo que se hace de noche sale de día.
No saber una jota.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Quien siempre adula se quema las mangas
Hablar con lengua de plata.
El que no asegunda no es buen labrador.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
De los hombres se hacen los obispos.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
La manda del bueno no es de perder.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.