El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Voy a ir hacer un mandado.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Qué es una raya más para el tigre.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Buena es la costumbre en el bien.
Nobleza obliga.
Propagación mear no espuma.
Al saber lo llaman suerte.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
El que bien vive, harto letrado es.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Pecado callado, medio perdonado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Por la boca muere el pez.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Siempre la cuba huele a la uva.
Va como honda que lleva el diablo.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El mono vestido de seda mono se queda
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Al buen vino, buen tocino.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Un indio menos, una tortilla mas.