A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
De pena murió un burro en Cartagena.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El verano muere siempre ahogado
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Salud y fuerza en el canuto.
Mucha carne, moitas enfermedades.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El que mal anda, mal acaba.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Carne a carne, amor se hace.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
A la sombra del gitano, medra el villano.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
El que mucho escoge poco coge.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Ir por lana y volver trasquilado.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Al buen sordo, pedo gordo.
A buey viejo, pasto tierno.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
El pobre de su pobreza no sale.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
La pasión embellece lo feo
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.