El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
A este son, comen los del ron, ron.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Más raro que perro verde
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Bien convida, quien prestó bebe.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Vino mezclado, vino endiablado.
El buen vino resucita al peregrino.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
El deseo hace hermoso lo feo.
Peor que pulga en la oreja
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
La suerte la pintan calva.
Casa y potro, que lo haga otro.
Remendar y dar a putas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
A barco viejo, bordingas nuevas.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Ese huevito quiere sal
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Dios castiga sin palo ni piedra
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
El sol sale para justos y pecadores.