Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Más vale estar pelada que amortajada.
Las penas solteras, son más llevaderas.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El ducado nunca huele a robado.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Dios nos coja confesados.
Hay que dar para recibir.
Cada uno canta como le pagan.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Suegra, ni de caramelo.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Más groso que el Guelpa.
La muerte es puerta de la vida.
La vida es la novia de la muerte.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Al buen vino, buen tocino.
Tanto pedo para cagar aguado.
El mal trago pasarlo pronto.
Nadie da lo que no tiene.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
El que fua a Sevilla perdió su silla.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Las indirectas del padre Cobos.