Palabras sin obras, barato se venden.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Libro prestado, libro perdido.
Año tuero, vaca y muerto.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
El gandul es un cadáver con apetito.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
El pez muere por su propia boca.
El inferior paga las culpas del superior.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
El hambre es una fea bestia
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Un ruin ido, otro venido.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Cantando se van las penas.
Viejos los cerros y reverdecen
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
Palabra de cortesano, humo vano.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Viejo es Pedro para cabrero.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El que muere, se libra de lo que debe.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Loro viejo no da la pata.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El que come y canta algún sentido le falta.
El que hambre tiene, con pan sueña.