De la casada y la separada, dos cucharadas.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Amor de amos, agua en cestos.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Componte para el marido y no para el amigo.
Para el solano, agua en mano.
Ahí está la madre del cordero.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Más vale sudar que estornudar.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Esquílalas pero no las desuelles
El que calla, otorga.
Hijo de gato caza ratón.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Oír campanas y no saber dónde.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.