A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Contigo, pan y cebolla.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Las palabras se las lleva el viento.
La culpa del asno echarla a la albarda.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Cada día, su pesar y su alegría.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Si un árbol cae, plantas otro.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
El que quiera honra, que la gane.
Los justos pagan por pecadores.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Pereza, llave de pobreza.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Nunca cages mas de lo que comes.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Ni lava ni presta la batea.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Lo barato, sale caro.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
La lealtad se paga.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.