Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Calva buena, luna llena.
Donde no hay regla se pone ella.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Al loco y al fraile, aire.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Querer matar dos moscas de un golpe
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Es el tercero en discordia.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Estrenar casas y domar potros, otros.
¿Usted qué come que adivina?
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Caridad con trompeta, no me peta.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Ponte al sol y harás sombra.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El hombre es para el hombre un espejo.
Malo vendrá que bueno me hará.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Una familia unida come del mismo plato.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Ir de capa caída.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Para alcanzar, porfiar.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Acometer hace vencer.