Casa de muchos, casa de sucios.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Jugar la última carta.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Sin dudar, no hay acertar.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
A la gorra, ni quien le corra.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Vino y pan andar te harán.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
No hay don sin din.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
A buena suela, mala pieza.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Reino dividido, reino perdido.
La fantasía es necesariamente inútil
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.