A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
No te acostumbres a lo que no dure.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Febrero, cebadero.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Antes es la obligación que la devoción.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Hacienda de pluma, poco dura.
La ocasión es la madre de la tentación.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Quien escucha, su mal oye.
Lo bien hecho bien parece.
Al roble no le dobles.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Agua y sol, tiempo de requesón.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Al pez, una vez.
Gran tocado y chico recado.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.