Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Dichosos los ojos que te ven.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Más haces callando que gritando.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Según con quien te encontré, así te trate.
La comida reposada, y la cena paseada.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Dios los cría y el diablo los junta.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
El que es buen juez por su casa empieza.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
No es quejido, sino que jode.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Palabras sin obras, barato se venden.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Pan casero, de ese quiero.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Hija que casas, casa que abrasa.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.