El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
La casa quemada, acudir con el agua.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Todo salto tiene riesgo.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Una rata dentro de una tinaja.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El mirón, ¡chitón!.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Limando se consigue de una piedra una aguja
De los escarmentados nacen los avisados.
Sirva de algo mientras se muere.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Mujer ventana, poco costura.
Antes que el deber está el beber.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Vale más una vieja que un pejeverde.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
No comas más de lo que puedas digerir.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Quien hace un cesto hace cien.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Carne a carne, amor se hace.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Si prometes y no das, mal vas.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Estas son de mi rodada.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
El que quiera honra, que la gane.