Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Es de bien nacido ser agradecido
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
[inicio del curso].
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Dar gusto da gusto.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Cuanto más haces, menos mereces.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Los vicios no necesitan maestro.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
La mayor ventura, menos dura.
Un juego de cartas se juega con dinero
El que busca, encuentra.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
En Octubre echa pan y cubre.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Deja al menos un huevo en el nido
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Ojo por ojo y diente por diente.
Al pan pan y al vino vino.
De todas maneras, aguaderas.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
El vino, comido mejor que bebido.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Hablar a calzón "quitao".
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.