Lo que se da no se quita.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Mano de santo cura como por encanto.
El monte tiene ojo.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Ese huevito quiere sal
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
El dedo malo, se corta y se vota.
Si hay miseria, que no se note
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Las paredes oyen.
A quien has de acallar, has de halagar.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A la vejez, viruelas.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Le quedo como anillo al dedo.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Más chuletas y menos servilletas.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
No es bueno huir en zancos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El que bien te quiere no te engaña.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Conejo que bien corre, no lo asan.
A Dios, nada se le oculta.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A escote, no hay pegote.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
A la fortuna, por los cuernos.