Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Quien busca, halla.
Lo que abunda no daña.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
La necesidad tiene cara de hereje.
Vale más el que sabe más.
Quien ama, teme.
Al mal tiempo, buena cara.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
A chico caudal, mala ganancia.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Cada cual ha de llevar su carga.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Al desdén con el desdén.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
En camino largo, corto el paso.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
No gastés pólvora en chimancos.
La virtud ennoblece.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Jugar bien sus cartas.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Está oscuro debajo de la lámpara
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Amigos pobres, amigos olvidados
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El oficio quita el vicio.