La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
De tus herederos, sé tu el primero.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
La muerte hace reflexionar.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
De buena casa, buena brasa.
Palos con gusto no duelen.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
El ceremonial es el humo de la amistad
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Lo mejor de la medicina es usar poco de ella.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Carnero, comer de caballero.
Casa en canto, y viña en pago.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
El que anda en silencio, cazar espera.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Con tontos, ni a coger hongos.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
A jugar y perder, pagar y callar.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Quien hace preguntas no es tonto.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Lo barato cuesta caro