La suerte está echada.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Hablar más que lora mojada.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Nada necesita quien tiene bastante.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El que no se consuela es por que no quiere.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Ignora al ignorante.
Entre salud y dinero, salud primero.
Pensando en pajarito preña'o
El cebo es el que engaña, no la caña.
la ropa son alas.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Calle mojada, caja cerrada.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Irse a chitos.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Date prisa, pero no corras.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El oficio hace maestro.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Bien o mal, casado nos han.
Estás entre la espada y la pared.
Ningún rencor es bueno.