Bodas y aguas, como son guiadas.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La virtud en sí es un premio
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El que presta no mejora.
El borriquito delante, para que no se espante.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
El que algo teme, algo debe.
Dar en el clavo.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Dar una higa al médico.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Igual con igual va bien cada cual.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Dar tiro.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Encima de la leche, nada eches.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Quien hizo una...hace dos
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.