Cruz y raya, para que me vaya.
Fiar, en Dios y en otro no.
Yantar sin vino, convite canino.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Saber es poder.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Indio comido, puesto al camino.
El uso es maestro de todo.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El que manda, no va.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
La mejor caridad es la justicia para todos
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Amor comprado, dale por vendido.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Todo tiene un fin.
Jurar como carretero.
A cama chica, echarse en medio.
Lo prometido es deuda.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.