Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El buen vino en vaso chico.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Lo barato, sale caro.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Hoy por mí, mañana por ti.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Casa de Dios, casa de tos.
Que no te den gato, por liebre.
De padres bocois hijos cubetas.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Escritura es buena memoria.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Como vives, juzgas.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Cuídate del amigo al que has ofendido
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Me lo contó un pajarito
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Buen oficio es no tener ninguno.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Pan ajeno, caro cuesta.
Antes de que acabes, no te alabes.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Nunca cages mas de lo que comes.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
El mejor premio es merecerlo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
A feria vayas que más valgas.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.