Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Hacer una cosa en un avemaría.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Come con él, y guárdate de él.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
No hay dicha, sino diligencia.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Redondear la arepa.
Compañía, ni con la cobija.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
A buen amo, mejor criado.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
No se debe escupir al cielo.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Quien mucho desea, mucho teme.
Del que más ayudas, recibirás las puyas.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Con el engañador, se tú mentidor.
Pan duro, pero seguro.
Juicios tengas, y los ganes.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
El que con cojos anda se llama bastón.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Tal vendrá que tal te quiera.
Cuando dude, no saludes.
Sé osado y serás afortunado.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Lobos de la misma camada.