Creer a pie juntillas.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Tan rápido como un chisme.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El pleito claro no necesita abogado.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Quien se casa, casa quiere.
Allega, allegador, para buen derramador.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
La fortuna a los audaces ayuda.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Dios da, nunca vende.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El que se brinda se sobra.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
El corazón no habla, pero adivina.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
pajero como tenedor de oveja.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
El solo querer es medio poder.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Lo que va viene.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Quien calla otorga
El maestro sabe lo que hace.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Amistad de yerno, sol en invierno.