En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
El uso hace al maestro.
Juez que dudando condena, merece pena.
Siempre habla quien menos puede.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Salud y fuerza en el canuto.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
A ojo de buen cubero.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Los compañeros de cama se escogen de día
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Todo problema tiene una solucíon.
A creer se va a la iglesia.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Mujer mayor, es la mejor.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
De boca para fuera.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Hay que creer, rajar o desastillar.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Quien desprecia, comprar quiere.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
El que no sea cofrade, que no tome vela.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Bien casada, o bien quedada.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.