Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Hablara yo para mañana.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Inclinar la balanza.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Hablar en plata blanca.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Hijos y mujer añaden menester.
Julio, siega y pon tres cubos.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
El comedido sale jodido.
Dios castiga sin dar voces.
Hay que cortar por lo sano.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
A poco pan, tomar primero.
Querer es poder.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Hacer pinitos.
La fuerza no es un remedio
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Lección dormida, lección aprendida.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.