Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
La buena ropa abre todas las puertas.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Vecina de portal, gallina de corral.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
A la zorra, candilazo.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Esta es la gota que derramo el vaso.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
La suerte no es para quien la busca.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Lo nuevo guarda lo viejo.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
El aceite es: armero, relojero y curandero.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
A la par es negar y tarde dar.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Cual es el padre, así los hijos salen.
La razón y el agua hasta donde dan.