Mal oledor, mal catador.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
El que hambre tiene, con pan sueña.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
De buena casa, buena brasa.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Quien anda mal, acaba mal.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Fiado has, tu pagarás.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Anda a chinga a otro lado mejor..