Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Al loco y al toro, dale corro.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Al mal circo le crecen los enanos.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Cazador con levita, quita, quita.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Desvestir un santo para vestir otro.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
A este son, comen los del ron, ron.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
El que a burros favorece, coces merece.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Amar a todos, confiar en nadie.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Más vale tender la mano que el cuello.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.