El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Mujer precavida vale por dos.
Siempre hay un roto para un descosido.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Quien desparte lleva la peor parte.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La sangre humana es toda del mismo color.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Hijos casados, trabajo doble.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Agrandado como alpargata de pichi.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Boca con boca se desboca.