Siempre ayuda la verdad.
Cántaro roto para tiesto vale.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Fingir ruido por venir a partido.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
A chica boca, chica sopa.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Ave por ave, el carnero si volare.
La col hervida dos veces mata.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Oír es precioso para el que escucha.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Mas vale ser afilador que labrador.
A cada cajón, su aldabón.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Cada cosa nace para su semejante.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Boca de miel y manos de hiel.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Acá como allá, y allá como acá.