Mal duerme quien penas tiene.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
No todo lo que pendula cae
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Se defiende como gato panza arriba.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Más matan cenas que guerras.
Llegar a la capada.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Una espina en el ojo.
Quien se casa, casa quiere.
Hacer de un camino, dos mandados.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Barbero, o loco o parlero.