El uno por el otro la casa sin barrer.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Madre muerta, casa deshecha.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El cerdo siempre busca el fango.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Callemos, que el sordo escucha.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Tapados como el burro de la noria.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Ser lento en dar es como negar.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Abuso no quita uso.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.