Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El que guarda, halla.
Dos no riñen si uno no quiere.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Hay gustos que merecen palos.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Non hai pega sen mancha branca.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
A quien mucho tiene, más le viene.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
De los escarmentados nacen los avisados.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
El harto no se acuerda del ayuno.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
El que canta, sus males espanta.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
El que adelante no mira, atrás se queda.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.