Palabra de cortesano, humo vano.
Mucho apretar, listo aflojar.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Jugar bien sus cartas.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
De refrán y afán pocos se librarán.
Día de agua, taberna o fragua.
El fraile, la horca en el aire.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Artero, artero, más non buen caballero.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
La desgracia de un loco es dar con otro.
La suerte es de los audaces.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
¿Mirón y errarla?.
Ante la duda, abstente.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El que no arriesga, no pasa el río.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Del mal, el menos.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Reniego de plática que acaban en daca.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
O Cesar, o mierda.
A mala venta, mala cuenta.
El cebo oculta el anzuelo.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
La fantasía es la droga de la mente
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
A la vejez, viruelas.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Haz el bien y olvídalo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Perros raspan, pero la caravana passa.