Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Quien primero viene, primero tiene.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
El que poco tiene a poco aspira.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El que a burros favorece, coces merece.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Quien se va, vivo y muerto está.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Nadie da lo que no tiene.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
A dádivas, no hay acero que resista.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
El hombre haragán trabaja solo al final.
A chico santo, gran vigilia.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Bueno es caer para más valer.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Ya los perros buscan sombra.