A este son, comen los del ron, ron.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Jurar como carretero.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Quien aprisa asa, quemado come.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Cada balanza tiene su contrapeso.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
En todas partes se cuecen habas.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Lo que se ve, se aprende.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Muerte y venta deshace renta.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Saber de pobre no vale un duro
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Palabras sin obras, barato se venden.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Por donde pasa moja.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Se heredan dinero y deudas
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.