Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Cada ollero alaba su puchero.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El miedo no anda en burro.
La práctica hace al maestro.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Cada uno canta como quiere.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Con pelito... no hay delito.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
A golpe dado no hay quite.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Bonete y almete hacen casas de copete.
Por los cuernos se agarra el toro.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El que está en el lodo querría meter a otro.
No es buen carretero el que carga delantero.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
El agua derramada es difícil recogerla.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
De refrán y afán pocos se librarán.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Redondear la arepa.
Madre pía, daña cría.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Haber muchos cocos por pelar.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
El que no llora no mama.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Quien hace preguntas no es tonto.