La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Ruin amigo no vale un higo.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Suegra, ni de caramelo.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Más vale loco que necio.
Bebes vino, no bebas el seso.
Un espejo no sabe ser embustero.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Quien calladamente arde, más se quema.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Casa cerrada, casa arruinada.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Dando dando, palomita volando.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Caer es más sencillo que levantarse.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
A quien mucho miente, le huye la gente.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El mucho joder empreña.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Caminito comenzado, es medio andado.