Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Sin harina no se camina.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Quien mal padece, mal parece.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Al loco y al aire, darles calle.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
La envidia es carcoma de los huesos.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Desbarata hasta un balín.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Peor que chile y agua lejos.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Tener el juego trancado.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Allega, allegador, para buen derramador.
El que mal se maneja, despacio padece.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Más mato la gula que la espada.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.