Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ama como el lobo ama a la oveja
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
No siempre huye el que vuelve la espalda
Que cada cual espante sus pulgas.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
En carrera larga hay desquite.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
A barbas honradas, honras colmadas.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Buena cara dice buen alma.
El que rompe viejo, paga nuevo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Vencer no es vergonzoso
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Es más terco que una mula.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Río cruzado, santo olvidado.