Amigo reconciliado, doble enemigo
Búho que come, o muere.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
El que de amigos carece es porque no los merece.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Los justos pagan por pecadores.
El pobre de su pobreza no sale.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Inútil como bocina de avión.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
De día no veo y de noche me espulgo.
Pobreza, víspera de vileza.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
El sol sale para justos y pecadores.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Dios castiga sin palo ni piedra
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Árbol que no arraiga no crece.
Ruego de Rey, mandato es.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Mal oledor, mal catador.
Alabanza propia es vituperio.
Quien tenga tiempo que no espere
A muertos y a idos, no hay amigos.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
El que necesita, te visita.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.