No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Mala cosa nunca muere.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Ausente, apenas viviente.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Sirva de algo mientras se muere.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
El muerto delante y la griteria atrás.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Ira no obra Justicia.
Dios tarda, pero no olvida.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Guerra avisada no mata soldado.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
La muerte es puerta de la vida.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Los difuntos, todos juntos.
Nadie se muere dos veces.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.