A dineros dados, brazos quebrados.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Antes huir que morir.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
No tocar pito.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Bien ama quien nunca olvida.
Buena vida si refrenas tu ira.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Nadie da lo que no ha.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Loro viejo no da la pata.
El que canta y danza se agita y no avanza.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El que nada debe nada teme.
Dios castiga sin palo ni piedra
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Son muchos los hijos del muerto.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Adonde no te llaman, no vayas.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Quien no sabe, no vale nada.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.