Gozo anticipado, gozo malogrado.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
La excepción confirma la regla.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Agrada, quien manda.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Hierba segada, buen sol espera.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Lo que se hace de noche sale de día.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Aún está la pelota en el tejado.
Buena es la costumbre en el bien.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
El que es mandado no es culpado.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Mucho ayuda el que no estorba.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
A cada santo le llega su día.
La barriga llena da poca pena.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
El que algo teme, algo debe.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Bota vacía la sed no quita.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Es más larga que la cuaresma.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Hombre anciano, juicio sano.
De mala ropa no sale un buen traje.
La fuerza no es un remedio
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.