Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
No jales que descobijas.
El que se apura llega tarde.
Pájaro que huye, no hace daño.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
La pereza es la madre de la pobreza.
A bien obrar, bien pagar.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Lo malo nunca es barato.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El que trae , lleva.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Agrada y te agradarán.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La gota que derramó el vaso de agua.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
El hablar, es más fácil que el probar.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
A buen servicio, mal galardón.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Cada balanza tiene su contrapeso.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Para alcanzar, porfiar.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Papel, testigo fiel.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
El daño hecho no tiene remedio.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El buen alimento cría entendimiento.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.