Lo prometido es deuda.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Siempre es mejor el vino.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Cuanto más primos, más adentro.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Cada día verás quien peque y pague.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
El que no agradece, no merece.
Buen lector, mal escribano.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Casa hecha y mujer por hacer.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Entre menos burros, más choclo.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
De los escarmentados nacen los avisados.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
El mirón, ¡chitón!.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
De dientes pa'fuera.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Llegar y pegar es mucho acertar.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
De los enemigos los menos.
Colgar los guayos.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.