Lo que dejes para después, para después se queda.
Alma sin amor, flor sin olor.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Humedades de Abril, malas son de salir.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
A la que te criaste, te quedaste.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
¿Quién con una luz se pierde?
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Olvidar una deuda no la paga.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Las noticias malas nunca llegan solas.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Tal para cual.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Eso es harina de otro costal.
Gota a gota, la mar se agota.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Ruego de Rey, mandato es.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Hoy figura, mañana sepultura.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
El mucho joder empreña.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.