Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Amor es el verdadero precio del amor.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
No tientes al diablo que lo veras venir.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Antes huir que morir.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Su ladrido es peor que un mordisco
Menos malo es mortuotio que casorio.
Ha de salir la corneja al soto.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Amor forastero, amor pasajero.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Para mi cualquier petate es colchon.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Quien te quiere, te aporrea.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Fraile convidado echa el paso largo.
O Cesar, o mierda.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Bocado engullido, su sabor perdido.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
A consejo malo, campana de palo.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Dios no desampara a sus hijos.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
La falta de progreso significa retroceso.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Hacer oídos de mercader.
A la larga, el galgo a la liebre mata.