El que se fue a León perdio su sillón.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Lo prometido es deuda.
Donde no hay celos no hay amor.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Más vale bien amigada que mal casada.
Marido muerto, otro al puesto.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
La gota que derramó el vaso de agua.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Palabra de boca, piedra de honda.
No dar su brazo a torcer.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
No da un tajo ni en defensa propia.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Después de la risa viene el llanto.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
El último que se pierde es la esperanza.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
La suerte está echada.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.